La senadora Karol Cariola (PC) reiteró su colaboración en la bullada investigación conocida como "Chinamart", negando las acusaciones que la vinculan al caso y asegurando que la evidencia en su contra, entre ellas un informe de la Policía de Investigaciones (PDI), no acredita tráfico de influencias. Su participación se concretó mediante una declaración voluntaria ante la fiscalía regional de Coquimbo, donde la parlamentaria se encuentra bajo escrutinio por un supuesto tráfico de influencias.
El caso se centra en presuntas gestiones para beneficiar al empresario chino Emilio Yang, en relación con Irací Hassler, exalcaldesa de Santiago. La parlamentaria comunista entregó su declaración voluntaria ante la fiscalía regional de Coquimbo en el marco de la investigación.
(FOTO: ATON) En un gesto de transparencia, Cariola no solo prestó declaración de manera voluntaria y respondió a todas las preguntas de la Fiscalía, sino que también autorizó el levantamiento del secreto de sus cuentas bancarias. Esta decisión fue tomada a pesar de que el Tribunal había rechazado previamente dicha diligencia fiscal, argumentando la ausencia de antecedentes delictuales.
"He colaborado en todo momento con la investigación y he actuado con total transparencia. Presté declaración de manera voluntaria, respondí íntegramente a todas las preguntas y, además, levanté voluntariamente el secreto de mis cuentas bancarias, pese a que el Tribunal había rechazado esa diligencia solicitada por la Fiscalía por considerar expresamente que no existían antecedentes de delito", aseguró la senadora.
La causa investiga un presunto tráfico de influencias relacionado con el empresario Emilio Yang y gestiones políticas. (FOTO: ATON) Cariola acusa "afirmaciones falsas e injurías" La legisladora enfatizó que tomó esa decisión "porque no tengo nada que ocultar y mi único interés es que todo se esclarezca y que esta situación, marcada por afirmaciones falsas e injurias, llegue a su fin, considerando el daño injusto que se me ha causado".