Conmoción en China por sacrificio de perrito influencer: fue servido como comida en restaurante por $24 mil T13 En Vivo El caso de Chutou, un popular perrito border collie con más de 1,5 millones de seguidores en Douyin, —la red social china similar a TikTok—, ha generado gran indignación en China. Lo anterior no solo por las circunstancias que rodearon su desaparición, sino porque la noticia de su sacrificio ha reabierto el debate sobre el consumo de carne de perro en el país.
La historia de este animal comienza en el año 2018 cuando su dueño, Guo, un influencer de viajes de la provincia china de Henan, lo adquirió de un vendedor ambulante cuando apenas tenía tres meses de vida, pagando por él más de 2.000 yuanes —unos 275 mil pesos chilenos—, de acuerdo al medio chino South China Morning Post. Desde entonces, y durante casi nueve años, Chutou se convirtió en un compañero para Guo en sus travesías por todo el país, recorriendo desde montañas hasta desiertos, ejerciendo de perro guardián en determinados contextos.
La desaparición y sacrificio del perrito influencer No obstante, durante un reciente viaje por carretera en Georgia, Guo decidió dejar a sus padres a cargo del animal y, precisamente, fue en ese lapso de tiempo (el pasado 11 de mayo) cuando su padre le alertó sobre la desaparición de Chutou. "Toda mi platita ahorrada": la millonaria cifra que le embargaron a 'Pollo' Castillo por deuda del CAE Con el paso de los díasm a través de las cámaras de vigilancia del campo familiar, descubrieron que el animal no se perdió, sino que fue secuestrado por dos hombres, que se lo llevaron a bordo de una bicicleta eléctrica.
Con este antecedente, Guo se embarcó en una búsqueda que culminó el 26 de mayo, con la localización de uno de los presuntos culpables del secuestro del famoso perrito. A pesar de que le llegó a ofrecer 10.000 yuanes —1,3 millones de pesos chilenos— para la devolución del perrito, ya era demasiado tarde para recuperarlo, ya que, según le aseguró, lo había vendido a una restaurante de carne de perro por 180 yuanes —alrededor de 24 mil pesos chilenos—.
De acuerdo a su versión, esta decisión fue adoptada, supuestamente, tras confundirlo con un "perro callejero", algo que Gou desmintió recalcando que contaba con un collar identificativo y un dispositivo de rastreo. Pero ese no era el desenlace.