Patricia Rojas, presidenta de la Asociación de Venezolanos en Chile (Asoven), pidió este martes al Ejecutivo revisar su política migratoria frente a los migrantes venezolanos sin antecedentes penales. El llamado llega después de los terremotos gemelos que destruyeron parte del país caribeño y volvieron inviable el retorno a corto plazo.

La principal crítica apunta al Plan de Retorno Voluntario que impulsa el gobierno, mecanismo que exige a los extranjeros en situación irregular salir de Chile a sus países de origen para gestionar visas consulares de residencia. Rojas argumentó que ese esquema es inaplicable hoy: los sismos dejaron más de 1.700 fallecidos y el principal aeropuerto internacional de Venezuela quedó destruido, cerrando la ruta aérea. La terrestre tampoco está disponible, porque los países vecinos exigen visa de tránsito.

"Es imposible que regresemos a un país donde ahora no tenemos un aeropuerto internacional principal. La situación humanitaria se complejiza y no podemos irnos por tierra porque el resto de los países también tienen imposición de visas", advirtió en entrevista con el programa Una Nueva Mañana.

En vez de expulsiones, Rojas propuso revisar caso a caso a quienes se empadronaron, tienen arraigo comprobable y no registran antecedentes penales, para avanzar en una regularización excepcional. "Creo que es hora de replantearse el tema de política migratoria respecto de la expulsión de personas que no tengan antecedentes penales. ¿A dónde van a regresar estas personas?", planteó.

La dirigenta instó al gobierno a definir con urgencia a qué migrantes puede acoger mientras dure la emergencia en Venezuela, reconociendo que aún no hay certeza sobre los plazos de reconstrucción del país.