El diputado socialista por la región de Ñuble, Francisco Crisóstomo, manifestó su profunda preocupación y rechazo tras conocerse los alcances del decreto N°333 del Ministerio de Hacienda, que implica un recorte superior a los 413 mil millones de pesos al presupuesto del sector salud. El parlamentario sostuvo que “hay decisiones políticas que se miden en cifras, pero otras se miden en angustia, en espera y en sufrimiento familiar.

Este recorte es una de ellas”. Crisóstomo enfatizó que la medida no afecta una planilla Excel, sino la vida cotidiana de millones de personas que dependen de Fonasa, la atención primaria y la red hospitalaria.

“Cuando se recorta la salud pública, se condena a un adulto mayor a no tener sus medicamentos, a una madre a esperar horas en una urgencia colapsada, y a profesionales de la salud, tens, médicos y enfermeras a trabajar en condiciones cada vez más extremas”, alertó. El legislador puso especial énfasis en el impacto para la región de Ñuble, donde el Hospital Herminda Martín de Chillán sufre un recorte que supera los 2 mil millones de pesos.

Además, advirtió que esta decisión podría comprometer el correcto funcionamiento y la puesta en marcha del nuevo hospital regional, una obra largamente esperada por las familias de la zona. “Las zonas rurales también pagarán las consecuencias.

Las postas, las rondas médicas y las estaciones médico-rurales muchas veces la única opción para quienes no pueden recorrer kilómetros verán afectada su operación”, agregó. El diputado Crisóstomo contrastó esta medida con la política tributaria del gobierno del presidente Kast, señalando que “mientras le rebajan impuestos a quienes más tienen, le piden sacrificio a quienes dependen del sistema público para vivir con dignidad”.