Portazo a Trump: países europeos se niegan a sumar sus buques a un esfuerzo militar para reabrir el Estrecho de Ormuz Circuló la idea de que la misión europea Aspides, que protege buques de la piratería en el Mar Rojo, se extendiera a esa zona, pero dicha alternativa también fue descartada. Noticias destacadas “Muchos países, especialmente aquellos afectados por el intento de Irán de cerrar el estrecho de Ormuz, enviarán buques de guerra, en colaboración con los Estados Unidos de América, para mantener el estrecho abierto y seguro”, señaló el Presidente estadounidense, Donald Trump, este sábado.

“Esperemos que China, Francia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y otros países envíen buques a la zona para que el estrecho de Ormuz deje de ser una amenaza”, agregó a través de Truth Social. Sus palabras resonaron con especial fuerza en Europa, con portazos que se fueron sumando en este inicio de semana.

Una de las primeras negativas vino de un Gobierno de un signo político afín al del líder republicano: Italia. En el marco de una reunión en Bruselas, su ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, señaló que están “dispuestos a fortalecer la misión Aspides… pero no creo que esto pueda ampliarse al estrecho de Ormuz”, haciendo referencia a una misión de naciones europeas para proteger a buques de la piratería en el Mar Rojo, lo que distaría de una intervención como la que propone Trump, que a juicio del canciller italiano sería de carácter defensivo.

“La diplomacia debe prevalecer”, agregó. En una línea similar, el vocero del Gobierno de Grecia, Pavlos Marinaki, no participará en ninguna operación militar en el estrecho, afirmando en conferencia de prensa que el país se limitará a su participación en Aspides.

La negativa rotunda del Reino Unido y Alemania Por otra parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, indicó que no tiene previsto enviar buques de guerra al Golfo, advirtiendo que el país “no será arrastrado a una guerra general”, agregando que el Reino Unido protegerá a su población en la región y tomará medidas para defender a sus aliados sin intervenir en la guerra en Medio Oriente. Igualmente tajante Alemania, cuyo vocero de Gobierno, Stefan Kornelius, planteó que no se dejarán arrastrar a una “guerra interminable” en Irán, subrayando que “esta no es una guerra de la OTAN”.