Irán no es Venezuela: la apuesta más peligrosa de Trump 11.03.2026 11.03.2026 El autor de esta columna analiza el escenario que se abre en el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel. Y pone una alerta en que «si Irán sobrevive sin rendirse, la lección que extraerá su nueva dirigencia será inequívoca: que la única garantía real de soberanía es el arma nuclear.

Irán mantiene hoy reservas de uranio altamente enriquecido suficientes para fabricar una bomba si así lo decide. Hasta ahora, la fatwa y el cálculo racional contenían esa decisión.

Un régimen que haya sobrevivido a un ataque existencial sin la bomba, y que haya visto cómo Corea del Norte permanece intocable precisamente porque la tiene, no volverá a cometer ese error». Imagen de portada: TheWhiteHouse.gov Hay guerras que se justifican con el argumento equivocado.

La que Estados Unidos e Israel han emprendido contra Irán se presenta al mundo bajo el paraguas de la amenaza nuclear. Es un argumento cómodo, moralmente legible, pero fundamentalmente deshonesto.

Los servicios de inteligencia occidentales no han demostrado que Irán estuviera a semanas de completar un arma. La propia fatwa del Ayatolá Khamenei declaraba las armas de destrucción masiva contrarias al islam.