Una estrepitosa derrota judicial sufrió la otrora embajadora de Gabriel Boric en Reino Unido, Susana Herrera. Tras su salida del cargo, la diplomática demandó al Estado de Chile: acusó vulneraciones de parte de la CancillerÃa, por lo que no sólo pidió una indemnización equivalente a 190 millones de pesos chilenos, sino también disculpas públicas de la cartera y que éstas fueran notificadas a la monarquÃa británica.
Sin embargo, no habrá nada de eso. Este miércoles, el Primer Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago rechazó en todas sus partes la tutela laboral ingresada por Herrera.
De acuerdo con la sentencia de la causa âque se tramita de manera reservadaâ, la justicia estimó que no se logró superar el estándar mÃnimo para configurar indicios o sospechas razonables de vulneración de los derechos fundamentales de la ex emisaria, quien al asumir el cargo presentó sus credenciales ante el rey Carlos III. “La denuncia deducida será Ãntegramente rechazada, por no adquirir convicción el tribunal de afectaciones a los derechos a no ser discriminada, a la libertad de expresión, a la honra y a la integridad fÃsica y psÃquica, ni de la ocurrencia de actos constitutivos de acoso”, establece el documento al que accedió la Unidad de Investigación de BÃo BÃo.
Las acusaciones de Herrera El historial de la demanda se remonta a noviembre de 2023, cuando Herrera ingresó una tutela laboral en la que acusaba haber sufrido una afectación a su integridad fÃsica y psÃquica, además de una vulneración a sus derechos fundamentales por parte del ministerio entonces liderado por Alberto Von Klaveren Stork (ver “Sugiero submarinearse”: exembajadora demanda $190 millones al fisco y desclasifica chats de su salida). A través del documento, Herrera alegó âentre otras cuestionesâ que durante el ejercicio de su cargo le llamaron la atención por el uso de sus redes sociales personales.
Aseguró que recibió un trato inapropiado y discriminatorio por parte del jefe de gabinete de la entonces subsecretaria Gloria de la Fuente. Al interior de la CancillerÃa le habrÃan advertido por su “egotismo”, insinuando un exceso de ego de su parte.