La diputada afirmó que la bancada no se limitará a criticar, sino que buscará corregir y mejorar las propuestas del Ejecutivo, cuestionando además lo que calificó como “regalos tributarios a los más ricos” en medio de la crisis que vive la ciudadanía. La diputada Pamela Jiles marcó con claridad el rol que asumirá la Bancada del Partido de la Gente (PDG) frente al Gobierno de José Antonio Kast: no serán oposición, sino proposición.
En entrevista con CNN, la parlamentaria sostuvo que el PDG no está disponible para instalarse en la crítica permanente, sino que ejercerá su rol como colegislador con propuestas concretas. “Nosotros no somos oposición, somos proposición”, afirmó, explicando que esto implica intervenir activamente en los proyectos del Ejecutivo para mejorarlos, corregirlos o derechamente redirigirlos.
En esa línea, Jiles apuntó a lo que considera una debilidad estructural del Congreso actual: una oposición que, a su juicio, “se ha dedicado a criticar sin hacer propuestas concretas”. Frente a eso, sostuvo que el PDG busca marcar una diferencia, instalando una forma de hacer política que no se limite a rechazar, sino que proponga soluciones reales.
La diputada también vinculó este posicionamiento con el contexto político actual, marcado —según señaló— por un creciente descontento ciudadano con el Gobierno, lo cual se ve reflejado con el 36% de aprobación que alcanzó el Presidente. En ese escenario, aseguró que el PDG observa con atención las iniciativas del Ejecutivo, especialmente en materia económica y tributaria.
En particular, criticó duramente la orientación de la llamada “miscelánea tributaria”, acusando que el Gobierno estaría priorizando una rebaja de impuestos a grandes empresas en lugar de aliviar la carga de las familias. “Es un regalo gigantesco al 2% más rico del país, mientras la gente está desesperada”, afirmó.