No niego que me gusta el fútbol. Me gustan sus tácticas, estrategias y como se desenvuelven los actores en una cancha, dirigidos y elegidos por un técnico.
Y para graficar lo que ocurrió en La Moneda este martes en la noche en el ajuste de gabinete es lo que pasa en un partido de fútbol donde tiene un juego de 90 minutos. El gabinete del Presidente Kast llevaba 10 minutos de los 90 minutos.
Dos meses de cuatro años. Y el técnico Kast eligió mal.
Se equivocó rotundamente. El equipo era goleado en todas las encuestas.
Estaba siendo atacado abrumadoramente por la izquierda, por el centro y un poco menos por la derecha. Sólo la retaguardia de la derecha más extrema del equipo seguía las instrucciones a rajatabla del menospreciado entrenador que llegó a tener en las encuestas sólo un 32% de aprobación después de su goleada del 58% en diciembre.