“Que esto no salga en los periódicos”: La Iglesia pide perdón a la víctima que denunció al obispo de Cádiz y le exige silencio El arzobispo de Sevilla, responsable de la investigación contra Rafael Zornoza, llamó al denunciante para informarle de que su caso se ha archivado por un tecnicismo jurídico EL PAÍS puso en marcha en 2018 una investigación de la pederastia en la Iglesia española y tiene una base de datos actualizada con todos los casos conocidos. Si conoce algún caso que no haya visto la luz, nos puede escribir a: [email protected] Si es un caso en América Latina, la dirección es: [email protected] ─────────── La llamada de José Ángel Saiz Meneses, arzobispo de Sevilla, no se alargó más de 10 minutos.

Víctor (nombre ficticio) sabía que su móvil acabaría sonando para que algún representante de la Iglesia le diese la noticia que la mayoría de medios de comunicación españoles ya habían publicado el viernes de esa semana, el 10 de abril: “El Vaticano archiva la denuncia de pederastia contra el obispo emérito de Cádiz y Ceuta por un tecnicismo jurídico”. Era el final “decepcionante” de un camino que Víctor comenzó el pasado verano, cuando envió una carta al Dicasterio para la Doctrina de la Fe donde denunciaba al entonces obispo gaditano Rafael Zornoza de haber abusado de él a finales de los noventa cuando este era el rector del seminario madrileño de Getafe.

El arzobispo Saiz Meneses le llamó un día después de que saltara la noticia, la mañana del sábado. No le resolvió las dudas, aunque sí respondió a su pregunta de si nadie le pediría disculpas.

“Por todo el mal que has sufrido y que sufras, te pido perdón. Y te pido que esto no se lo digas a nadie, que quede entre tú y yo como sigilo, como secreto”, le dijo el arzobispo, según se escucha en una grabación de la conversación a la que ha accedido este periódico.

La política marcada por el Papa Francisco y que sigue en la actualidad León XIV prohíbe explícitamente que la Iglesia le obligue a guardar silencio. Preguntado por ello, el arzobispo de Sevilla “no desea hacer ningún comentario”, según ha informado un portavoz diocesano a EL PAÍS.