Todo comenzó a agudizarse este viernes, cuando el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) ingresó con maquinaria pesada para iniciar las demoliciones de viviendas sociales en proceso de construcción en la población El Olivar, en la comuna de Viña del Mar. La medida, que según la cartera busca subsanar fallas estructurales en las obras destinadas a las familias damnificadas por el megaincendio de 2024, cayó como un golpe devastador tanto para los vecinos como para el gremio de la arquitectura.
En la organización Arquitectos por un Chile Digno (AAChD) tomaron la situación con profunda preocupación y rechazo. Así lo explicó la arquitecta e integrante del equipo de coordinación de la agrupación, Ximena Bórquez, quien visitó la zona durante el inicio de los trabajos y constató graves irregularidades.
“Efectivamente lo que demolieron no es una de las edificaciones respecto a las cuales el IDIEM emitió su informe. Por lo tanto, no tenemos ninguna claridad de la razón por la que se demolieron esas estructuras que son viviendas iniciadas”, aseguró la profesional.
Bórquez pudo confirmar que las acciones del Estado ni siquiera coinciden con los informes técnicos oficiales. Esta situación resulta incomprensible para los profesionales, quienes advierten que la normativa chilena permite que una edificación sea modificada durante su proceso de ejecución.
“Demoler una construcción iniciada que todavía, además, no había incorporado los elementos señalados por el IDIEM que pueden corregirse es curiosísimo, no tiene explicación”, sentenció la experta, evidenciando el vacío legal del procedimiento gubernamental. Viabilidad técnica versus decisiones políticas La justificación oficial, encabezada por el actual ministro Iván Poduje, apunta a que se están corrigiendo errores graves heredados de la administración del exministro Carlos Montes y que las casas representaban un riesgo vital.