Grupo Penta continúa fortaleciendo su apuesta por la innovación y la digitalización de servicios financieros, esta vez a través de Linze, filial de Penta Financiero, especializada en la compra y venta online de automóviles usados, y que concretó una alianza, convenio con Banco de Chile para incorporar financiamiento digital destinado a la adquisición de vehículos entre particulares. El acuerdo permitirá que los usuarios de Linze puedan solicitar créditos automotrices directamente a través de la plataforma, facilitando el acceso al financiamiento para la compra de vehículos usados de hasta ocho años de antigüedad.

La alternativa estará disponible tanto para clientes como para no clientes de Banco de Chile, ampliando las posibilidades de acceso para quienes buscan concretar una transacción de manera rápida y segura. La incorporación de esta nueva solución representa un paso relevante para Linze y para el Grupo Penta, como también para el Banco de Chile al integrar en una misma experiencia digital las distintas etapas del proceso de compraventa de vehículos usados.

De esta forma, la plataforma permite buscar, comparar, comprar, vender y ahora también financiar automóviles de manera completamente digital, incluyendo la posibilidad de negociar el precio entre las partes. Grupo Penta fortalece la propuesta integral de Linze Con esta alianza, Linze se posiciona como el primer portal automotriz integral del país al reunir en una sola plataforma herramientas que permiten gestionar de manera digital cada una de las etapas asociadas a la compra y venta de vehículos usados.

Uno de los aspectos centrales del modelo desarrollado por la filial de Penta Financiero es la seguridad del proceso de pago. El sistema contempla mecanismos de resguardo de fondos asociados al crédito, permitiendo que estos sean custodiados de manera segura y transferidos directamente al vendedor una vez cumplidas las condiciones establecidas para la operación.

Este mecanismo busca entregar mayor tranquilidad tanto a compradores como a vendedores, reduciendo riesgos asociados al manejo de efectivo, transferencias informales y eventuales situaciones de fraude o estafa que pueden afectar las transacciones entre particulares. Además, todo el proceso ha sido diseñado bajo una lógica digital, incorporando firma electrónica avanzada y eliminando la necesidad de trámites presenciales o documentación física innecesaria.