Alexis Alejandro Sánchez Sánchez, delantero chileno de 37 años y goleador histórico de la Selección chilena, tuvo una participación residual en el triunfo 1-0 del Sevilla sobre Getafe en el Coliseum Alfonso Pérez, en Madrid, España, y la prensa andaluza no se guardó las críticas.

Lo que comenzó como un relanzamiento tras su regreso a Europa se enfrió con rapidez. Sánchez firmó por una temporada el 1 de septiembre y, once días después, debutó con los andaluces aportando una asistencia en el empate 2-2 ante Elche. En el siguiente partido fue decisivo con el tanto que definió el 2-1 frente a Deportivo Alavés, dos primeras apariciones que generaron expectativas.

Sin embargo, en las últimas semanas la realidad cambió. Ante Getafe entró en los minutos finales y jugó apenas 10 minutos, cifra que alimentó titulares duros y el comentario de algunos medios que describieron su rendimiento como "Parece un exjugador". El atacante, de 37 años, además arrastra molestias físicas recurrentes y encaja en un plantel cuya reestructuración y falta de espacio en el ataque le han quitado continuidad.

El contrato que suscribió con el club andaluz, por cerca de US$ 1,2 millones anuales más incentivos según reportes, era visto como una apuesta a bajo costo para adquirir liderazgo y experiencia para un equipo que coquetea con la parte baja de la tabla. Pero las lesiones y la alternancia en las alineaciones impidieron que Sánchez consolide esa influencia dentro del campo.

Hay además cierta confusión en las versiones sobre la gestión del jugador. Varios textos citan a Matías Almeyda, entrenador argentino, como la apuesta técnica que debía recuperar al tocopillano; otras menciones en la nota original aluden a Kosta Runjaic, supuesto entrenador alemán, sin que las fuentes aclaren de forma consistente el rol de cada uno en la planificación del club. Por otro lado, la sanción de siete fechas a Matías Almeyda, reportada por medios españoles, también complica la estabilidad del cuerpo técnico y la readaptación del plantel.

Tácticamente, el problema es claro. Sánchez perdió explosividad tras las lesiones y necesita minutos para encontrar ritmo, pero el Sevilla ha priorizado perfiles de ataque que exigen mayor movilización y refresco físico. Eso reduce los espacios para un delantero que en sus mejores años vivía del último tramo de campo y de romper líneas con velocidad. Sin continuidad, su aporte ofensivo cae y su lectura del partido pierde eficacia.

En el plano deportivo y para el fútbol chileno la situación abre preguntas. Un eventual regreso a Sudamérica se menciona en la prensa como posibilidad real si no mejora su situación en Sevilla, algo que impactaría en la disponibilidad de un referente histórico para la Selección chilena. El club y el jugador deben decidir en las próximas semanas, cuando los compromisos de liga y la recuperación física permitan evaluar si el proyecto europeo sigue siendo viable.

El panorama concreto es por ahora de incertidumbre: recuperación física, minutos en cancha y la hoja de ruta que fije la dirigencia del Sevilla definirán si la etapa en España se reanuda o se transforma en el punto de partida de un regreso a Sudamérica.