● Mientras la inactividad en adolescentes chilenos supera el promedio regional y compromete su rendimiento académico, especialistas revelan que los beneficios críticos para la salud física y mental comienzan desde los 4.000 pasos diarios y con apenas 60 minutos de ejercicio semanal. Chile enfrenta una crisis de inactividad física sin precedentes.

Según el último informe basado en datos de la OMS y la encuesta ENIDE 2022, el 87% de los jóvenes entre 11 y 17 años es inactivo, una cifra alarmante que posiciona a las nuevas generaciones en una trayectoria de salud desfavorable que condiciona todo su ciclo vital. Para el Dr.

Ignacio Ortigosa, especialista del Deporte y la Actividad Física de Clínica CRL, este fenómeno no es solo un problema de «falta de movimiento», sino un déficit estructural en el desarrollo humano. “La inactividad física es uno de los principales factores de riesgo de mortalidad según la OMS.

En jóvenes, esto se traduce en una menor capacidad cardiorrespiratoria, que es uno de los predictores más potentes de salud futura, sumado a un impacto crítico en la densidad mineral ósea y la masa muscular”, advierte el médico. El impacto invisible: Cerebro y Rendimiento Escolar Uno de los puntos más críticos que destaca el Dr.

Ortigosa es el impacto cognitivo. “Un niño físicamente activo no solo se mueve mejor, también aprende mejor.