Sebastián Sichel y Escuelas Protegidas: “Me gustaría que fuera un maletín de herramientas más que una obligación” En el programa de streaming de La Tercera, 'Desde la Redacción', entrevistado por Rodrigo Álvarez y Roberto Gálvez, el alcalde de Ñuñoa valoró el diálogo con el Ejecutivo respecto a los proyectos para combatir la violencia escolar. El jefe comunal, además, dijo que hay que "dejar de creer que los colegios son lugares sin ley y que carabineros no pueden entrar si se cometen delitos"; calificó de patética la reacción del rector de la Universidad Austral a raíz de la agresión a la ministra de Ciencias, defendió a Tomás Flores y apuntó con dureza contra el FA, acusando "moralina": "Me aburrí durante cuatro años de escuchar estos sermones de esos niños del Frente Amplio, de inmadurez de dirigentes estudiantil".

¿Coincide, contextualizando un poco los hechos de violencia escolar, en que hay dos tipos de violencia: el que se ha visto hace rato en liceos emblemáticos y la que se está dando a partir del efecto repetición por lo de Calama? Hay dos tipos de violencia, tienes razón, o tres.

Tenemos la violencia política, o por causas políticas; tenemos violencia entre estudiantes y también la violencia entre adultos en los colegios; apoderados contra profesores. Estaba justo ahora en Twitter y me encuentro la declaración del rector de la Universidad Austral y digo, este es el paradigma de lo que nos pasa a nosotros los alcaldes todos los días.

Un rector que cree en la práctica que el establecimiento educacional es casi un Estado independiente y dice: “yo negocié con los carabineros y con la ministra para que no entraran”. Se había instalado esta idea de que, aunque existieran delitos fragantes dentro de los colegios, carabineros no entraban.

Eso me pasó a Ñuñoa, le pasó a Santiago, lo que permitió que la violencia creciera en los recintos educacionales, hasta el punto que la primera vez que entró carabineros a un recinto de Ñuñoa encontramos una fábrica de molotov (...) Por lo tanto, se había fomentado la violencia política por esta irresponsabilidad absurda de que alguien creyera que eran unos espacios ausentes de ley y que había que negociar con estos señores que ponían condiciones. Lo que llevó a la guinda a la torta, que es lo de la universidad Austral, que es como patético.