Marruecos repitió en el Mundial 2026 lo que ya hizo legendario en Qatar 2022: tomar a un favorito europeo, plantarle cara durante 120 minutos y eliminarlo en penales. La víctima esta vez fue Países Bajos en el Estadio BBVA de Monterrey. El cuadro africano avanza a los octavos de final del torneo, según informó Cooperativa.

El partido siguió el guion habitual del conjunto norteafricano. Marruecos no salió a imponer su juego, sino a hacer el partido difícil: bloque bajo, presión al portador y salidas rápidas al espacio en transición. Países Bajos tuvo más posesión y generó ocasiones, pero no encontró la fórmula para superar a un equipo que lleva años perfeccionando el arte de la resistencia organizada. El 1-1 al final del tiempo reglamentario y en la prórroga fue el mejor argumento marroquí.

La definición llegó desde los once metros. Marruecos se impuso 3-2 en la tanda de penales con una frialdad que recuerda a Qatar 2022, cuando también dependió de los doce pasos para avanzar en distintas fases del torneo. Países Bajos, en cambio, no estuvo a la altura en el momento decisivo.

El historial reciente de la selección africana pone en perspectiva esta clasificación. En Qatar 2022, Marruecos se convirtió en la primera selección africana en llegar a las semifinales de un Mundial, eliminando en el camino a España y Portugal. Cuatro años después, mantiene la misma identidad táctica y la misma capacidad de sorprender ante rivales de mayor tradición.

En octavos de final, Marruecos medirá fuerzas con Canadá, uno de los tres países anfitriones del torneo junto a Estados Unidos y México. Los canadienses llegan con el respaldo de la localía y la ilusión de jugar un Mundial en casa por primera vez en su historia. Para los marroquíes, el contexto es conocido: ya en Qatar 2022 compitieron lejos de casa y con tribunas adversas, y siempre encontraron la manera de avanzar.