Francia y Suiza desplegarán estrictas medidas de seguridad para la cumbre del G7 en la comuna francesa Évian-les-Bains, mientras la manifestación convocada para este domingo en Ginebra será la primera prueba para el operativo conjunto. El recuerdo de los disturbios registrados en 2003 en la misma ciudad francesa y los serios daños ocurridos en ciudades suizas cercanas, como Ginebra y Lausana, marca la estrategia de ambos países anfitriones.
PUBLICIDAD El dispositivo de seguridad abarca tanto la protección inmediata de Évian, situada entre el lago Lemán y los Alpes, como el control de rutas y ciudades aledañas. El aeropuerto de Ginebra se conviertió en un punto clave de llegada para los líderes internacionales, con delegaciones alojadas en territorio suizo.
El jueves ya se observaron helicópteros Chinook del ejército estadounidense en la terminal aérea. Según la prefectura regional de Alta Saboya, cerca de 16.000 agentes, entre policías, gendarmes, soldados, bomberos y guardias fronterizos franceses, serán distribuidos en la zona.
El operativo utilizará embarcaciones, motocicletas, drones, policía montada y unidades caninas. PUBLICIDAD La gobernadora local, Emmanuelle Dubee, afirmó que el despliegue responde al “riesgo vinculado al contexto internacional extremadamente tenso”, la “amenaza terrorista, que sigue siendo alta en Francia”, el “riesgo de sabotaje y ciberataques” y los “disturbios del orden público”.
El general Marc Le Bouil, encargado de la seguridad de la cumbre, aseguró a la AFP que aproximadamente 300 efectivos de la fuerza aérea formarán una “burbuja” de protección contra amenazas aéreas. Los sistemas de radar, defensa antiaérea y antidrones de Francia y Suiza operarán de manera coordinada a ambos lados de la frontera.