Pablo García proyecta un crecimiento entre 1,5 y 2% para 2026: “Me cuesta pensar que la economía pueda reacelerarse sin una mejora del escenario internacional” El ex vicepresidente del Banco Central comenta que los US$6 por libra que ha marcado el cobre este semana es una buena noticia: “No es la solución a los problemas fiscales de Chile, puede mejorar las cuentas fiscales en unos miles de millones, pero el déficit fiscal es de US$10.000 millones, no da para tener superávit”.Por Miriam Leiva 17 de Mayo de 2026 Compartir Un empeoramiento de las expectativas para este año es el panorama que dibuja el exvicepresidente del Banco Central, Pablo García, en la previa a la presentación del Informe de Política Monetaria (Ipom) el 17 de junio. Estima que el crecimiento fluctuará entre 1,5 y 2% y la inflación sobre 4% para este año, porque el mercado externo está demasiado volátil.

Por lo mismo, sugiere mantener la cautela: “Es importante no sobredramatizar el hecho de que tengamos conflictos geopolíticos en el mundo y precio alto de los combustibles, como una especie de amenaza o crisis existencial”. Y es ese justo equilibrio el que observa en la autoridad monetaria: “El Banco Central está muy atento porque está muy consciente de que su credibilidad, para que la inflación vuelva al 3% el próximo año, depende de que se muestre alerta y que no minimice los riesgos”.

El académico de la Universidad Adolfo Ibáñez, también es presidente la Comisión Nacional de Evaluación y Productividad, y en ese contexto precisa que el mega proyecto de Reconstrucción no moverá la aguja de la productividad, aunque sí un poco la del crecimiento potencial. Pero no para descorchar espumante: “Esos dos elementos (rebaja del impuesto a las empresas y el de ganancias al capital) pueden aportar entre 0,2 a 0,4 de más crecimiento económico, pero no aumentaran el crecimiento potencial a 4% o 5%; a 2,5% quizás”.

—¿Cómo visualiza el escenario externo y su impacto sobre la economía en Chile? — La guerra es la gran noticia de 2026 y trae, por supuesto, mucha incertidumbre global.

Estamos en una situación de compás de espera por el Estrecho de Ormuz que es altamente incierta y que va a durar más de lo que se esperaba. Además, tenemos una situación de escasez de combustible a nivel global que crecientemente se torna más estrecha porque se van agotando los inventarios.