Estudio revela que más de un 20% de los chilenos opta por invitar a comer afuera, mientras crecen las propuestas que combinan cocina y entretención, como la programación especial de Monticello durante mayo. El Día de la Madre sigue consolidándose como una de las fechas más relevantes del calendario en Chile, no solo por su valor simbólico, sino también por los cambios en la forma de celebrarlo.
Si bien los regalos tradicionales siguen liderando las preferencias, cada vez más personas están optando por experiencias compartidas como parte central de la conmemoración. Así lo confirma un reciente estudio de Activa Research, que indica que un 76,5% de los chilenos celebrará esta fecha y que un 22,4% considera invitar a desayunar, almorzar o cenar fuera como una de sus principales opciones de regalo.
A esto se suma que un 10,3% prioriza experiencias de entretención, reflejando una tendencia creciente hacia celebraciones que privilegian el tiempo en familia por sobre el obsequio material. En este contexto, la industria gastronómica y de entretención ha ido adaptando su oferta, integrando propuestas que buscan responder a esta evolución en las preferencias.
Es el caso de Monticello, que durante mayo desplegará una programación especial bajo el concepto de “Mes de la Madre”, combinando alternativas culinarias con espectáculos en vivo. El principal hito será el domingo 10 de mayo, jornada en la que el complejo espera una alta afluencia de público en línea con el comportamiento observado a nivel país.
En materia gastronómica, el buffet El Capataz concentrará parte importante de la propuesta, con una experiencia que contempla más de un centenar de preparaciones distribuidas en estaciones de parrilla, cocina internacional, pescados y mariscos, además de opciones saludables y cocina en vivo. A ello se suma la diversidad de restaurantes del recinto, que amplían las alternativas para distintos tipos de celebración, desde formatos más casuales hasta propuestas centradas en carnes y cocina especializada.