Suecia endurece su política penal: Las cárceles se preparan para recibir a presos de 13 años de edad El cambio en la edad de responsabilidad penal, aprobado hace unas semanas, forzó a las cárceles del país nórdico a cambiar su estructura y construir salas para la educación de los menores. Según el director de la prisión de Rosersberg, esta será “quizás la primera vez que duerman fuera de casa”.

Al norte de Estocolmo, la cárcel está siendo sometida a una profunda renovación para acoger a menores de tan solo 13 años, una medida que ha suscitado fuertes críticas en Suecia. Trasladar a algunos reclusos adultos a otros centros, construir aulas, preparar celdas individuales, entre las medidas tomadas: la nueva sección para menores deberá estar lista para recibir a 24 niños y adolescentes a partir del 1 de julio.

Rosersberg, que la agencia AFP pudo visitar, es una de las ocho prisiones donde se implementará la reforma gubernamental anunciada a finales de enero, la cual debe ser aprobada por el Parlamento. Esta reforma reduce la edad de responsabilidad penal de 15 a 13 años para los delitos punibles con al menos cuatro años de prisión.

Su objetivo es romper el círculo vicioso en el que Suecia se encuentra atrapada: un número creciente de menores son reclutados en línea por redes criminales que los subcontratan actos violentos. Hasta ahora, los menores que habían cometido delitos graves eran alojados en centros educativos cerrados, llamados SiS-hem, gestionados por la Junta Nacional Sueca de Atención Institucional, que en los últimos años se han convertido en centros de reclutamiento para estas redes y sus intermediarios.

En el ala derecha de la prisión de Rosersberg, se ha vaciado una sección de sus 51 reclusos adultos para dar cabida a los 24 menores. Los austeros patios de hormigón serán renovados.