Caso Primus: CMF responde recurso de Deloitte y la acusa de “vulnerar” la confianza del mercado La CMF defendió ante la Corte de Apelaciones su multa contra Deloitte, acusando que la firma incumplió los estándares de rigurosidad y supervisión al auditar los estados financieros de Primus Capital. El abogado de la empresa, Octavio Bofill, señaló que "una auditoría externa no constituye una investigación forense ni está diseñada para garantizar la detección de fraudes sofisticados".

La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) presentó anta la Corte de Apelaciones sus descargos ante el reclamo de ilegalidad que interpuso Deloitte contra el organismo regulador, que aplicó una multa de 2.000 UTM a la auditora por su rol en el millonario que sufrió la empresa de factoring Primus Capital. Para la CMF, la auditora incumplió “los deberes de juicio y escepticismo profesional, el estándar de cuidado y diligencia, y el deber de supervisión y revisión de los trabajos”.

Esto debido a que dispuso de la evidencia de auditoría suficiente y apropiada para alcanzar conclusiones razonables sobre las cuales basar y emitir una opinión sobre los estados financieros terminados al 31 de diciembre de 2022 del factoring, la que fue suscrita por el socio Roberto Leiva Casas-Cordero. El 12 de enero de 2024, la la Dirección General de Supervisión de Conducta de Mercado (DGSCM) presentó una dencuncia ante la Unidad de Investigación (UI) en contra de Deloitte, y su socio, Roberto Leiva, por la auditoría practicada a los estados financieros de Primus Capital para el ejercicio 2022.

Según el escrito de descargos de la CMF, la DGSCM revisó, en la auditoría practicada a Primus Capital, los productos cheques y facturas del segmento “Chile” del rubro “deudores comerciales y otras cuentas por cobrar”, e informó a la Unidad de Investigación que Deloitte y su socio no dieron cumplimiento a su obligación de emitir una opinión con un razonable grado de seguridad sobre los estados financieros. Frente al reclamo que busca revocar la multa, la CMF sostuvo que Deloitte “vulneró no solo la confianza que deposita el mercado en la labor de las empresas de auditoría externa, sino también en las entidades cuya información financiera debe ser auditada, toda vez que el mercado deposita una especial confianza en la información financiera que ha pasado por el control de las empresas de auditoría externa, ya que entiende que ellas son llamadas a dar su opinión respecto cómo los estados financieros reflejan fielmente la situación financiera de una entidad en particular”.

Según el regulador, el primer gran problema es que Deloitte no verificó si las copias de los cheques que revisaron eran reales. Durante su trabajo, los auditores se conformaron con mirar imágenes digitalizadas de los documentos, pero nunca se preocuparon por investigar de dónde salieron esas fotos, cómo se almacenaban o si el sistema de custodia era lo suficientemente seguro para evitar falsificaciones, sostiene la CMF.