Christian Bravo no completó el duelo entre Huachipato y Coquimbo Unido del segundo tiempo. El arquero de 20 años fue alcanzado por al menos cuatro bombas de estruendo lanzadas desde la Galería Norte del Estadio Francisco Sánchez Rumoroso mientras los acereros ganaban 0-1. El juez Nicolás Gamboa detuvo el partido en el minuto 68 tras consultar al cuerpo médico del equipo local, que determinó que Bravo no podía continuar.
La decisión fue casi inmediata. Reventaron tres o cuatro artefactos pirotécnicos desde la barra pirata, impactando directamente sobre el portero. Gamboa actuó de inmediato, consultó a los médicos de Huachipato y cuando estos confirmaron que Bravo no estaba en condiciones de seguir, el árbitro suspendió definitivamente el encuentro. Los hechos quedaron documentados incluso en el VAR, según lo que Gamboa detallará en su informe al Tribunal de Disciplina.
Huachipato comunicó el lunes que Bravo se encuentra en buen estado de salud tras someterse a diversos exámenes médicos. El club indicó que el portero permanecerá en reposo y tomará un vuelo hacia Concepción durante el día para continuar con su recuperación bajo observación del cuerpo médico acerero. Antes del duelo ante Colo-Colo por la jornada 22, Bravo seguirá siendo evaluado.
El informe que Gamboa envió al Tribunal de Disciplina será determinante para las sanciones. El juez consignó que al menos cuatro artefactos pirotécnicos impactaron directamente sobre Christian Bravo desde la Galería Norte, donde se ubicaba la barra de Coquimbo. La gravedad de los hechos y la afectación directa a un jugador motivaron la suspensión total del partido, una decisión que abrirá un proceso disciplinario contra los piratas por los actos de violencia de sus hinchas.