El Gobierno anunció este jueves la puesta a disposición de 5.000 subsidios para la contratación durante julio, una medida concreta en medio de la presión sostenida que acumula el mercado laboral. La misma jornada, el Ejecutivo reiteró que la crisis que enfrenta el país es herencia directa de la administración del expresidente Gabriel Boric.

Los subsidios buscan reducir el costo inicial que asume un empleador al contratar nuevos trabajadores, transfiriendo recursos públicos para incentivar la generación de empleo. El instrumento no es nuevo: gobiernos anteriores lo han utilizado en períodos de recuperación económica como palanca para bajar el desempleo en el corto plazo.

La combinación de las dos señales del Ejecutivo, anunciar una medida de alivio y atribuir el origen del problema a la gestión anterior, refleja la disputa política que rodea al empleo en Chile. Es una práctica habitual de los primeros meses de cualquier nueva administración, pero también una que tiene fecha de vencimiento: en algún momento, los resultados comienzan a ser propios.

Boric gobernó entre marzo de 2022 y marzo de 2026. Su administración enfrentó críticas por el desempeño del mercado laboral, aunque también gestionó la salida del ciclo pospandemia. El actual Ejecutivo no precisó qué datos respaldan su diagnóstico de "secuelas", ni cuáles serán los criterios de acceso a los 5.000 subsidios disponibles desde este mes.