El sábado 3 de abril de 2026, la Academia Colombiana de Jurisprudencia emitió un comunicado en el que rechazó la ruptura entre el Gobierno Nacional y el Banco de la República, tras los hechos ocurridos durante la sesión de la Junta Directiva del organismo el martes 31 de marzo de 2026. En esa reunión se debatía un aumento de 100 puntos básicos en la tasa de interés de referencia, propuesta respaldada por cuatro miembros de la junta, que el ministro de Hacienda, Germán Ávila, no compartió, provocando su retiro de la sesión.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel La academia advirtió que este tipo de situaciones puede generar un grave deterioro institucional, afectando el normal desarrollo de las funciones constitucionales de la entidad. En su comunicado, el organismo recordó que la Constitución de 1991 estableció la autonomía e independencia técnica y patrimonial del Banco de la República, con funciones esenciales en la regulación de la moneda y la preservación de su poder adquisitivo, y que todos los funcionarios públicos deben respetar estos principios.
“Estos mandatos superiores imponen a todos los funcionarios públicos y ciudadanos, el deber de respetar la autonomía e independencia del Banco, así como de reconocer su papel como garante de la estabilidad monetaria. Asimismo, exigen la preservación de un adecuado régimen de coordinación entre los órganos del Estado, conforme a lo dispuesto en el Capítulo VI del Título XII de la Constitución Política, relativo al régimen económico y de la hacienda pública“, señalaron.
Retiro del ministro y declaraciones posteriores Tras su retiro de la sesión de la Junta Directiva del Banco de la República, el jefe de la cartera económica declaró que “el ajuste no contribuye a controlar la inflación y, por el contrario, incrementa el costo de vida”, y agregó que estas medidas podrían beneficiar principalmente a las entidades financieras. Además, advirtió que no garantiza su asistencia a la próxima reunión.
La academia expresó que “observa con preocupación” lo sucedido y enfatizó que es urgente recomponer un clima de entendimiento y respeto de las decisiones mayoritarias adoptadas en la junta, para evitar consecuencias negativas para la ciudadanía. En coherencia con su compromiso con el Estado de Derecho, la academia hizo un llamado urgente a “reconsiderar las decisiones adoptadas por el Presidente de la Junta Directiva del Banco de la República que le impiden ejercer su función de presidirla, lo cual debilita el normal desarrollo de las funciones constitucionales de la entidad”.