Este jueves el ministro de Defensa del Reino Unido, John Healey, renunció sorpresivamente a su cargo al argumentar falta de recursos para su cartera, abriendo un nuevo frente al ya debilitado Gobierno de Keir Starmer. Su salida se suma a la de Wes Streeting, ministro de sanidad que dimitió a mediados de mayo alegando haber perdido la confianza en el liderazgo del primer ministro.

Poco después declaró que aspiraba a disputar el liderazgo del Partido Laborista al propio Starmer. Mediante una carta dirigida al premier británico, que hizo pública a través de sus redes sociales, Healey apuntó al congelamiento de las conversaciones entre Defensa y Finanzas sobre la expansión del gasto militar, lo que ha llevado al retraso del Plan de Inversión en Defensa.

“Esta nueva era para la defensa requerÃa inversiones adicionales mediante el Plan de Inversión en Defensa. El excelente y amplio trabajo interministerial que se completó en enero confirmó tanto la magnitud del desafÃo como los crecientes riesgos para la defensa”, indicó.

“Desde entonces, no has podido, y el Tesoro no ha estado dispuesto, a comprometer los recursos que la nación necesita para defender al paÃs en este momento de amenazas crecientes”, aseveró. En ese sentido, el renunciado ministro de Defensa, quien habÃa asumido el 5 de julio de 2024, remarcó que desde entonces, “las exigencias sobre la defensa han seguido aumentando, al igual que los compromisos que ha asumido correctamente con nuestros aliados”.

Entre los ejemplos, Healey citó “el conflicto en Medio Oriente, con el Reino Unido liderando ahora la misión multinacional en el estrecho de Ormuz; la seguridad en el Alto Norte, con el Reino Unido liderando la misión del Flanco Ãrtico de la OTAN; el aumento de la actividad rusa contra el Reino Unido y los paÃses de la OTAN, asà como los ataques intensificados en Ucrania, con el Acuerdo de ParÃs confirmando un despliegue británico en Ucrania tras un alto el fuego”. “Hemos trabajado para asegurar un Plan de Inversión en Defensa que haga dos cosas.