Autoridades nacionales y embajadores de Alemania, Países Bajos y Reino Unido analizaron oportunidades, riesgos y desafíos éticos que plantea la inteligencia artificial para el trabajo diplomático, en un seminario organizado por ADICA y el Ministerio de Relaciones Exteriores. ¿Cómo puede la inteligencia artificial fortalecer el trabajo diplomático sin reemplazar el criterio humano?

Esa fue una de las preguntas centrales del seminario “Diplomatic Dialogue: Foreign Policy and Artificial Intelligence”, organizado por la Asociación de Diplomáticas y Diplomáticos de Carrera de Chile (ADICA) junto al Ministerio de Relaciones Exteriores. La actividad, desarrollada en formato híbrido desde la Cancillería, reunió a autoridades, diplomáticas y diplomáticos de carrera, representantes del mundo académico y profesionales conectados desde distintos países para reflexionar sobre el impacto de la inteligencia artificial en la formulación de la política exterior y en los desafíos que enfrenta la diplomacia del siglo XXI.

La jornada fue inaugurada por el Ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, quien destacó que el avance tecnológico representa una oportunidad para fortalecer el trabajo institucional, siempre que se mantenga el papel central de las personas en la toma de decisiones. “Cuando la tecnología y el capital humano se encuentran en un entorno de confianza, se multiplican mutuamente.

La tecnología aporta escala, velocidad y capacidad de procesar lo que una persona no podría abarcar. El capital humano aporta criterio, propósito y la capacidad de decidir qué vale la pena hacer con esa potencia.

La verdadera productividad no nace del reemplazo, sino del encuentro”, señaló el Canciller. Por su parte, el presidente de ADICA, Sebastián Lorenzini, destacó la relevancia de generar espacios de reflexión sobre innovación, adaptación tecnológica y futuro del trabajo diplomático.