La ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, vuelve a estar en el centro de la polémica luego de que se conocieran sus antecedentes de patrimonio e intereses, en los que confirmó su participación en una sociedad que comparte con su exesposo, el abogado Rodrigo Irrazabal, quien en el pasado defendió a un imputado -finalmente condenado- por narcotráfico. En su declaración, la exfiscal regional de Tarapacá informó sobre dos sociedades: Tierra del Fuego y otra denominada Inmobiliaria e Inversiones El Yunque Limitada, siendo esta última la que comparte -en partes iguales- con su expareja, consignó La Segunda, que dedicó a esta noticia el lugar más destacado de su portada de hoy.
Uno de los puntos relevantes de dicha información es que el socio de Steinert figura en la lista de la Contraloría General de la República que registra a los abogados que hayan participado en causas por la Ley de Drogas (20.000). Según indicó el rotativo, el registro del ente fiscalizador se estableció como obligación legal para los juristas que han intervenido en este tipo de causas, a excepción de defensores públicos o profesionales que hayan tomado un caso en el contexto de su práctica profesional.
Su inclusión en la lista contempla varias restricciones para los abogados que quieran trabajar en el Estado. Pese a que Steinert e Irrazabal, padre de sus hijas, están separados actualmente, el abogado publicó a través de Linkedin una selfie en el Palacio de La Moneda, durante la realización del cóctel del cambio de mando: "Acompañando a una gran Mujer, Madre y Amiga.
Te deseo lo mejor por la seguridad de Chile Ministra Trinidad Steinert H.", expresó. El caso que involucra a Irarrazabal El diario indicó que Rodrigo Irrazabal defendió a un hombre que fue sorprendido por Carabineros mientras trasladaba -en una camioneta- 758 gramos de marihuana en la ciudad de Talca, que llevaba desde su casa con el fin de entregarla a un tercero que no ha sido identificado.
El Ministerio Público determinó que el imputado, de iniciales O.A.L., mantenía en su domicilio alrededor de 9 kilos de cannabis, balanzas digitales, dinero en efectivo y una pistola a fogueo con cartuchos. Terminó condenado a siete años de cárcel.