Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil, se reunió este martes con el presidente José Antonio Kast durante la cumbre del Mercosur (Mercado Común del Sur) en Paraguay. Pese a sus diferencias políticas, ambos mandatarios acordaron reforzar los lazos económicos entre sus países e impulsar encuentros empresariales en ambas naciones.

Según un comunicado emitido por la oficina de Lula, el objetivo central fue "ampliar" las relaciones entre empresarios brasileños y chilenos para aumentar las inversiones bilaterales. Como parte de ese compromiso, acordaron la visita a Chile de los ministros brasileños de Puertos y Aeropuertos y de Industria y Comercio, con foco en cooperación en aeronáutica, ciencia, defensa y educación.

Lula también invitó a Kast a visitar Brasil durante este año, en lo que sería el primer encuentro oficial en territorio brasileño entre ambos líderes. El presidente del gigante sudamericano destacó además la "amistad" histórica entre ambos países, que se refleja en el importante flujo de turistas brasileños que llegan a Chile cada temporada.

No es la primera vez que se encuentran. En enero, los presidentes ya habían sostenido una reunión en Panamá durante un foro económico, poco después de la victoria electoral de Kast. En esa ocasión, Lula había confirmado su asistencia a la toma de posesión del mandatario chileno, pero canceló en el último momento. La razón: la presencia en el acto de Flávio Bolsonaro, senador brasileño e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien será uno de los principales rivales de Lula en las elecciones brasileñas de octubre.

La reunión también abordó el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los precios de los alimentos y los combustibles. El presidente brasileño explicó las medidas que su gobierno ha adoptado para mitigar esos efectos en la economía interna, en un momento en que la tensión en esa región mantiene presionados los mercados globales.

Lula aprovechó la instancia para referirse al estado de la democracia en la región. Citó los recientes bloqueos en Cochabamba, ciudad boliviana, donde grupos radicales protestaron por la asunción de Rodrigo Paz en la presidencia de ese país. "La democracia vuelve a estar amenazada en todo el mundo. En Brasil, los extremistas planearon incluso un golpe de Estado. En Bolivia, el diálogo entre el gobierno y los movimientos sociales es el camino para superar las divergencias y preservar la paz", señaló el mandatario brasileño.

Con la excepción de su relación tensa con el presidente argentino Javier Milei, Lula ha adoptado una postura pragmática frente a los nuevos líderes de derecha de la región. El encuentro con Kast en Paraguay refuerza esa línea: avanzar en cooperación económica por encima de las diferencias ideológicas. Ambos gobiernos deberán concretar la agenda de reuniones ministeriales y encuentros empresariales acordados, cuyas fechas no fueron informadas.