La región circunmediterránea —área que rodea el mar Mediterráneo, abarcando el sur de Europa, el norte de África y partes de Asia— cuenta con una rica y singular fauna de agua dulce. En las zonas continentales de esta zona habitan especies endémicas, como el samaruc (Valencia hispanica), de los humedales costeros de la Comunidad Valenciana, declarado como “en peligro de extinción”, o el jarabugo (Anaecypris hispanica), que únicamente habita en la península Ibérica y que también enfrenta un serio problema de conservación.

Muchas de estas especies endémicas (concretamente alrededor del 56 %), como es el caso de los dos ejemplos, se encuentran amenazadas, sobre todo por la presencia de peces exóticos, convirtiendo a esta región en uno de “los puntos críticos de biodiversidad del mundo”. PUBLICIDAD De hecho, esta región alberga en sus aguas continentales 151 especies de peces no nativos, de las cuales 106 están claramente establecidas, es decir, que sustentan poblaciones autosostenidas.

Así lo refleja un estudio internacional recientemente publicado en la revista Hidrobiología y que está liderado por el investigador española Carlos Cano-Barbacil, del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Este estudio es el “inventario más actualizado y completo de peces continentales no nativos presentes en aguas dulces y de transición en la región circummediterránea”.

España es el segundo país con más peces no nativos España es uno de los países en los que esta amenaza está más presente. De hecho, según el estudio, ocupa la segunda posición en cuanto a número de especies no nativas consolidadas (37), solamente superado por Italia (53).

La menor diversidad en este sentido se ubica en Libia y Malta. PUBLICIDAD En algunas regiones, además, estas invasiones son especialmente llamativas.