El frente invisible de Putin: drones, sabotajes y la guerra híbrida ponen a prueba a Europa Mientras la guerra en Ucrania continúa, Rusia intensifica una campaña de presión encubierta sobre el flanco oriental de la OTAN que inquieta a gobiernos y servicios de inteligencia europeos Desde las frías aguas del mar Báltico hasta la frontera rumana con Ucrania, Europa vive una escalada silenciosa del Kremlin. Una guerra gris que no se libra solo con tanques ni misiles.
Drones que cruzan el espacio aéreo de la OTAN, sabotaje a cables submarinos, campañas de desinformación y operaciones encubiertas han convertido el norte y el este del continente en el nuevo laboratorio de la guerra híbrida de Vladímir Putin. Este viernes, el impacto de un dron ruso sobre un edificio residencial en Rumania —el incidente más grave con víctimas causado directamente por Rusia en territorio de un país aliado desde el inicio de la invasión de Ucrania en 2022— ha disparado las alarmas en Bruselas y en las capitales del este de Europa.
Gobiernos y servicios de inteligencia europeos avisan desde hace meses de que Moscú está intensificando sus operaciones por debajo del umbral de una guerra abierta para poner a prueba la capacidad de respuesta política, militar y psicológica de Europa. Y la respuesta del Viejo Continente no ha estado a la altura.
La Alianza Atlántica —de la que forma parte Rumania, al igual que España— ha definido el suceso como “imprudente e inaceptable”. Pero más allá del caso particular, lo sucedido se suma a otras incursiones.
Y vuelve a desvelar las grietas en los sistemas de defensa y protección aérea europeos. “Está claro que la postura de defensa y disuasión de la OTAN, especialmente la aérea, debe reforzarse”, ha dicho el ministro de Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna.