“La exposición fue contundente, tema terminado”. Mientras se retiraban del recinto tras el informe de gestión de Manuel Adorni, los diputados de La Libertad Avanza se ilusionaban con la idea de retomar su agenda de reformas en el Congreso.

Durante los últimos dos meses el oficialismo envió al Senado y a la Cámara de Diputados varios proyectos de alto impacto, pero se encontró con grandes dificultades para reunir consensos y avanzar con el trámite legislativo. En parte fue por el rechazo de los bloques aliados a algunos puntos de los proyectos pero también porque la conversación pública giraba casi exclusivamente en torno a las denuncias contra el jefe de Gabinete.

El miedo de que una sesión se terminara convirtiendo en un pedido de interpelación estaba latente y el oficialismo eligió esperar a que el funcionario primero diera las explicaciones correspondientes. PUBLICIDAD Ahora los libertarios aseguran que el tema deberá seguir su trámite exclusivamente en la Justicia y esperan poder dar vuelta la página: entre sus prioridades se destaca la eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

La reforma política, que también incluye cambios en el financiamiento de las campañas y en el régimen de reconocimiento de los partidos políticos, debe ser aprobada este año, ya que encontrará cada vez más dificultades para sumar apoyo a medida que se acerque el calendario electoral. “La mayoría de los gobernadores van a buscar diferenciarse del oficialismo para el momento de las elecciones”, reconocen en las filas de LLA.

Las declaraciones de los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán) en contra de la eliminación de las PASO fueron un balde de agua fría para la Casa Rosada. Los gobernadores aliados se sumaron al rechazo del PRO y la UCR, que necesitan de esta herramienta para definir candidaturas y conformar alianzas electorales.