El sistema de urgencias del Hospital de Coquimbo opera al límite. Un preinforme de la Contraloría General de la República, elaborado tras una fiscalización sorpresa realizada la noche del 26 de junio, reveló pacientes hospitalizados durante casi 99 horas en pasillos del recinto y una cadena de irregularidades que va desde equipos médicos en mal estado hasta falta de control de acceso en áreas sensibles.

Los auditores verificaron tiempos de espera superiores a los máximos establecidos por la normativa, con adultos mayores que aguardaron más de diez horas para recibir atención. Las salas de espera registraron alta ocupación y los sistemas de derivación a camas en otros centros de salud acusaron retrasos.

El operativo también constató deficiencias en infraestructura y mantención, equipamiento clínico insuficiente, desorden en las bodegas de insumos médicos e inconsistencias en la dotación de personal, con diferencias entre los funcionarios presentes y los turnos programados.

La diputada Nathalie Castillo, del Partido Republicano, calificó el preinforme como "gravísimo", aunque reconoció que los antecedentes no la sorprenden. Según la parlamentaria, los propios trabajadores del hospital "han advertido hace mucho tiempo que están trabajando al límite en un sistema muy precarizado, con sobrecarga laboral, falta de personal y con una infraestructura que simplemente ya no da abasto".

El diputado Bernardo Salinas, independiente, sostuvo que el documento "viene a ratificar" las advertencias previas sobre el sistema público de salud, al que se le exige responder, sobre todo en urgencias, pese a la falta de recursos para hacerlo.

Desde el Servicio de Salud Coquimbo, entidad dependiente del Ministerio de Salud que gestiona los establecimientos de la región, señalaron que aún no han recibido el informe completo de la Contraloría. El director del servicio, Ernesto Jorquera, explicó que la entidad fiscalizadora entregará primero un preinforme al hospital, recogerá sus descargos y luego emitirá conclusiones finales que podrían incluir recomendaciones o la instrucción de abrir sumarios. El servicio analizará eventuales medidas una vez que reciba ese documento definitivo.