América Latina carga con una de las tasas más altas de demencia del mundo, pero sus poblaciones siguen siendo de las menos estudiadas en investigación científica. Esa paradoja es lo que busca resolver ReDLat2, el Consorcio Multipartner para Expandir la Investigación sobre Demencia en América Latina, que acaba de iniciar una nueva fase y fue destacado por la revista Nature Medicine, una de las publicaciones científicas más influyentes del mundo.
El proyecto amplía uno de los esfuerzos internacionales más ambiciosos para comprender el Alzheimer, la degeneración lobar frontotemporal y el envejecimiento cerebral en distintos países de la región, además de en comunidades latinas en Estados Unidos. La pregunta central que guía la investigación es cómo interactúan el llamado exposoma (las exposiciones ambientales acumuladas a lo largo de la vida, como la contaminación, la dieta o el estrés), la genética particular de las poblaciones latinoamericanas y el ritmo biológico del envejecimiento.
Hasta ahora, la gran mayoría de los hallazgos sobre el Alzheimer provienen de estudios realizados en personas de ascendencia europea, en entornos relativamente homogéneos. Las poblaciones latinoamericanas, que combinan una mezcla genética compleja y condiciones de vida muy diversas, han quedado fuera de esa ecuación. El resultado es una desigualdad concreta: menos acceso a diagnósticos precisos, menor uso de biomarcadores (las herramientas que detectan señales biológicas de la enfermedad en etapas tempranas) y menor participación en ensayos clínicos.
El neurocientífico Hernán Hernández explicó a The Clinic por qué la investigación en la región es tan urgente. "Nos permite tener un diagnóstico temprano de una persona si va a tener Alzheimer o no. Este tipo de enfermedades neurodegenerativas es clave detectarlas a tiempo", señaló. Identificar el riesgo con anticipación permite, como mínimo, retrasar la progresión de la enfermedad y ganar años de calidad de vida, no solo para el paciente, sino también para su familia y quienes lo cuidan.
Hernández advirtió que la magnitud del problema es todavía poco comprendida por la población general. "Las personas no conocen el verdadero riesgo que el Alzheimer representa actualmente. Las personas no saben que la proyección para 2050 es muy desesperanzadora", afirmó. ReDLat2 agrupa socios de múltiples países latinoamericanos y de Estados Unidos, con el objetivo de entender qué factores aceleran o frenan el deterioro cognitivo y mejorar los protocolos de diagnóstico precoz para millones de personas que hoy quedan fuera del radar científico global.
