La segunda fecha del Grupo L del Mundial 2026, disputada en el Gillette Stadium de Boston, tuvo su momento más comentado antes del pitazo inicial. Djed Spence, lateral derecho de la selección inglesa, rehusó extender la mano a Thomas Partey en la fila de saludos protocolares, un gesto captado por las cámaras que desencadenó un debate que eclipsó el propio empate sin goles.

El rechazo ocurrió pocas horas después de que se ratificara que Partey, mediocampista titular del Arsenal y referente de la selección ghanesa, enfrenta un proceso judicial en Reino Unido por cargos de agresión sexual. Ese antecedente marcó el ambiente antes del partido y convirtió el saludo de rigor entre rivales en el momento más discutido de la jornada.

Al terminar el encuentro, Spence explicó públicamente su conducta. "Tengo mis creencias y vivo según ellas. Mi fe guía mis decisiones y sé lo que mis escrituras me enseñan. La gente es libre de interpretar lo que pasó como quiera, pero no voy a entrar en detalles ni explicarme", declaró el defensor. También pidió disculpas a quienes se sintieron incómodos con su actitud, aunque remarcó que debía ser coherente con sus principios. "Respeto a todo el mundo, pero también tengo que ser fiel a mis convicciones", agregó.

La reacción del mundo del fútbol fue rápida. Patrice Evra, exjugador francés del Manchester United y figura habitual en los estudios televisivos ingleses, y Rio Ferdinand, exdefensor internacional de Inglaterra, criticaron abiertamente a Spence. Ambos cuestionaron que el gesto fuera el camino correcto antes de que un tribunal resuelva la situación judicial del ghanés.

Partey respondió desde sus redes sociales sin buscar la confrontación. "Me he declarado no culpable porque creo en mi inocencia y confío en el proceso para demostrarlo. Elijo enfocarme en lo que puedo controlar, jugar con el corazón", escribió el mediocampista.

El proceso judicial contra Partey continúa abierto en Reino Unido. En el plano futbolístico, ambas selecciones aún tienen opciones de clasificación y deberán definir su suerte en la última fecha del Grupo L del certamen que se celebra en Estados Unidos.