Extrema derecha de Francia apuesta sus fichas a segunda vuelta de municipales de cara a presidenciales de 2027 A pesar de las encuestas favorables a nivel nacional, el partido de Marine Le Pen tiene pocas posibilidades de conseguir la alcaldía en una ciudad grande o mediana. En París, Marsella y Toulouse, la ventaja la tiene la centroizquierda, pero dependiendo de cómo haga sus alianzas.
En la política local suelen correr dinámicas distintas a las nacionales, y en un sistema electoral como el francés, donde hasta cuatro candidatos pueden llegar al balotaje de una alcaldía, las negociaciones y alianzas terminan privilegiando posiciones moderadas. Al menos eso es lo que se ve en las municipales de este año, donde aún cuando las encuestas dicen que Jordan Bardella, el presidente de la Agrupación Nacional, es el político más popular a nivel nacional, su partido de extrema derecha podría no ser capaz de llevarse ninguna alcaldía importante.
Con la primera vuelta el domingo pasado, y el balotaje de las municipales programado para el próximo fin de semana, la tendencia confirmó que las grandes ciudades tienden a votar más hacia la izquierda que en sectores rurales. Ahora bien, la victoria solo se lograría con la unión de los socialistas, ecologistas y La Francia Insumisa, porque en la mayoría de los casos, estos partidos pierden si van separados.
Para la Agrupación Nacional, incluso empatando en Marsella el primer lugar, ahora la carrera va cuesta arriba, a medida que todo el mundo se alía entre sí para hacer un “frente republicano” y mantener fuera del poder a la extrema derecha. El puerto mediterráneo y la segunda ciudad más grande de Francia es el ejemplo claro del problema que aqueja al partido de Bardella y Marine Le Pen.
El candidato de la Agrupación Nacional, Franck Allisio (35%), casi empató con el alcalde saliente de izquierda, Benoît Payan (36,7%), en la primera vuelta. Esto representa más de 15 puntos por encima del resultado anterior de Agrupación Nacional en las municipales de 2020.