El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles durante un discurso televisado a la nación que la intervención militar en Irán ha alcanzado sus objetivos fundamentales tras un mes de intensos ataques y que durante las próximas semanas atacará con mucha fuerza al país islámico. «Los objetivos estratégicos de la operación están prácticamente cumplidos […] Continuaremos con el operativo Furia Épica hasta alcanzar los objetivos.

Pronto vamos a lograr los objetivos militares. En el curso de las próximas dos a tres semanas vamos a pegarles muy duro van a volver a la época de piedra a la que pertenecen», dijo.

El mandatario aseguró que su país ha logrado victorias rápidas, decisivas y abrumadoras desde el inicio de las operaciones el pasado 28 de febrero, lo que ha permitido neutralizar las capacidades estratégicas de la República Islámica para amenazar la seguridad internacional. Trump fundamentó la necesidad de esta campaña, denominada Operación Furia Épica, en la urgencia de desmantelar el programa de armas nucleares de Teherán y terminar con su papel como principal patrocinador del terrorismo global.

«Hoy no existe la Armada de Irán, no existen las fuerzas aéreas, sus líderes, la mayoría de ellos del régimen terrorista están muertos», sostuvo el presidente estadounidense. Trump justificó el uso de la fuerza militar tras el fracaso de los intentos diplomáticos previos, criticando duramente el acuerdo nuclear de la administración Obama, al que calificó como un desastre que financió la lealtad del régimen sin detener sus ambiciones atómicas.

Trump recordó que en junio ordenó la Operación Martillo de Medianoche para destruir sitios nucleares específicos, pero ante el intento de Teherán de reconstruir su programa en nuevas ubicaciones y el aumento de su reserva de misiles, fue necesaria una acción de mayor escala. Finalmente, atribuyó el reciente incremento en los precios de la gasolina a los ataques iraníes contra buques petroleros de países vecinos, describiéndolo como un efecto a corto plazo de la inestabilidad que ahora, según sus palabras, ha sido erradicada.