El giro de la UE en libre competencia: ¿Es momento de repensar la escala en Chile? JORGE ATTON P.

Exsubsecretario de Telecomunicaciones La política de libre competencia a nivel global está viviendo un punto de inflexión que emana desde Bruselas. La Unión Europea, históricamente la guardiana más severa de la atomización de los mercados, ha iniciado una consulta pública para reformar sus directrices de fusiones.

El cambio propuesto es profundo: empezar a considerar la escala, la innovación y la resiliencia como factores pro competitivos. Este movimiento no es un simple ajuste técnico; es una respuesta a un contexto geopolítico y comercial que ha cambiado las reglas del juego.

Europa ha comprendido que, frente a la competencia de potencias como China y Estados Unidos, la “pequeñez” protegida puede convertirse en una debilidad estructural. Para Chile, cuya institucionalidad suele espejar las tendencias europeas, este cambio de guion debe ser leído con máxima atención.

“Para nuestra institucionalidad, el desafío es claro: modernizar los criterios de evaluación de operaciones de concentración. Si seguimos anclados en una visión donde el tamaño es el único enemigo, corremos el riesgo de quedar con mercados locales ‘perfectos’ pero irrelevantes y frágiles ante el resto del mundo”.