Máximo Pavez, subsecretario del Interior, llegó a Venezuela en la madrugada de este viernes para encabezar la coordinación del apoyo enviado por Chile tras los dos terremotos que sacudieron al país caribeño.
Apenas en terreno, el funcionario inició las gestiones para integrar al primer contingente de Bomberos de Chile a las operaciones de búsqueda y rescate. La presencia de un subsecretario marca el peso que el gobierno le asignó a esta misión, que va más allá de la logística humanitaria.
Desde Venezuela, Pavez anunció que durante el transcurso del viernes arribaría un segundo grupo con más rescatistas y ayuda humanitaria. No se entregaron detalles sobre el número de efectivos ni el volumen de recursos comprometidos.
Chile y Venezuela mantienen relaciones diplomáticas tensas desde hace años. Sin embargo, las catástrofes han operado históricamente como un paréntesis en los conflictos políticos de la región, abriendo canales de cooperación que las diferencias ideológicas no logran cerrar del todo. El envío de la misión chilena sigue ese patrón.
El segundo contingente estaba programado para llegar antes del cierre del viernes, según lo confirmado por el propio Pavez desde el terreno. Con ello, Chile quedaría como uno de los primeros países en desplegar ayuda presencial en Venezuela tras los dos sismos.
