Una luz que nunca se va: The Queen is dead, las claves del disco clásico de The Smiths El tercer álbum de los británicos -publicado el 16 de junio de 1986- señaló un período clave de su carrera, entre los conflictos legales y algunos líos internos. Incluye clásicos de su discografía como The boy with the thorn in his side, There’s a light that never goes out y otras tantas construidas sobre el juego entre la melancolía y el tono pop.
Dos músicos chilenos, Francisco Durán y Felicia Morales, indagan en las claves de ese álbum y detallan sus historias con la música de la banda inglesa. La noche del viernes 24 de febrero de 2012, el músico e integrante de Los Bunkers, Francis Durán, presenció junto a su familia el show de Morrissey en el Festival de Viña del Mar.
Un show al que asistió debido a su admiración por The Smiths, la banda en que “Moz” fue vocalista entre 1982 y 1987, considerada hasta hoy una agrupación de culto. De allí a que afloren los recuerdos, en especial sobre el momento en que el de Manchester cantó I know it’s over, una de las piezas más célebres del grupo.
“Nosotros justo tocamos en esa edición del Festival. El día anterior a nosotros tocó Morrissey, entonces fuimos con mi familia”, recuerda el guitarrista en diálogo con Culto.
“Estaba con mi mamá y justo cantó esa canción -detalla-. Me acuerdo que ella me pedía que le tradujera la letra.