Cada primer lunes de mayo, las escaleras del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York se convierten en el epicentro del universo del entretenimiento. Sin embargo, asistir a la Met Gala no es solo cuestión de tener una cuenta bancaria abultada para pagar los 50.000 dólares que puede costar un cubierto; es, ante todo, una cuestión de gracia divina otorgada por Anna Wintour.
Puede leer: La moda se hizo arte: Los outfits más impresionantes y arriesgados de la Met Gala 2026 A lo largo de los años, se ha podido ver que la lealtad al evento es sagrada. Aquellos que han criticando la logística, el ambiente o a la propia Wintour han descubierto que el camino de regreso es casi imposible.
Estas son los nombres que difícilmente volverán a ver bajo los flashes de la Quinta Avenida. El veto irreversible: Donald Trump Es el único caso confirmado por la propia Wintour.
En 2017, durante una entrevista en The Late Late Show with James Corden, se le preguntó a quién nunca volvería a invitar. Sin titubear, respondió: Donald Trump.
Aunque el expresidente fue un asistente asiduo durante décadas, su transición a la política y la polarización que genera sellaron su destino fuera de la gala. La honestidad puede ser un arma de doble filo.