El avance de la inteligencia artificial está transformando no solo la forma en que se trabaja, sino también los criterios con los que las empresas evalúan y contratan talento, marcando un giro hacia habilidades más prácticas, adaptativas y tecnológicas. Hoy, las organizaciones ya no buscan únicamente formación académica o experiencia lineal.
El foco está migrando hacia competencias como el pensamiento crítico, la capacidad de adaptación, el manejo de herramientas digitales y la interacción con sistemas de IA, elementos que comienzan a pesar tanto o más que los requisitos tradicionales. El fenómeno no es aislado.
Según el informe Future of Jobs del World Economic Forum, cerca del 44% de las habilidades laborales cambiarán en los próximos años, impulsadas por la automatización. A nivel local, datos de Talana muestran que más de la mitad de las organizaciones ya identifica las habilidades digitales y la adaptabilidad como factores clave en sus procesos de contratación, reflejando un cambio concreto en los criterios de selección.
En este escenario, los procesos de reclutamiento también están evolucionando. Las empresas están priorizando perfiles capaces de aprender rápido, adaptarse a nuevos entornos y trabajar con tecnología, por sobre trayectorias lineales o altamente especializadas.
“Hoy se buscan personas con capacidad de adaptación, aprendizaje continuo y manejo de herramientas digitales, especialmente en contextos donde la IA está cada vez más presente”, explica Bárbara Kübler, Gerenta de Personas de Talana. Además, la irrupción de la IA está generando una redefinición de roles dentro de las organizaciones.