Desde el 6 de junio al 2 de agosto, Lo Matta Cultural presenta las exposiciones "El Umbral del Tránsito" y "Paisaje material", dos muestras que reúnen más de 75 obras y exploran la memoria, el paisaje y la materialidad en el arte contemporáneo chileno. Lo Matta Cultural inicia su temporada de invierno con la apertura simultánea de dos destacadas exposiciones de artistas fundamentales de la escena visual chilena: “El Umbral del Tránsito”, de Eduardo Vilches, y “Paisaje material”, de Magdalena Vial.

Ambas muestras abrirán sus puertas al público el próximo 6 de junio y permanecerán en exhibición hasta el 2 de agosto de 2026, ofreciendo un recorrido por distintas aproximaciones al territorio, la memoria, la huella y los procesos materiales que configuran la experiencia humana. A través de grabados, xilografÃas, serigrafÃas, pinturas, tallas en madera y trabajos sobre papel, las exposiciones proponen un diálogo entre generaciones y lenguajes artÃsticos que encuentran puntos de encuentro en la reflexión sobre el tiempo, la permanencia y la transformación.

“Estas exposiciones representan dos aproximaciones muy distintas, pero complementarias, a temas fundamentales del arte contemporáneo. Tanto Eduardo Vilches como Magdalena Vial han desarrollado investigaciones visuales rigurosas y sensibles que dialogan con la memoria, el territorio y la materialidad desde perspectivas singulares.

Estamos muy contentos de recibir ambas muestras en Lo Matta Cultural”, señala Juanita Mir, directora ejecutiva de la Corporación Cultural de Vitacura. Eduardo Vilches: memoria, huella y persistencia de la imagen Reconocido como una de las figuras más relevantes del grabado contemporáneo chileno, Eduardo Vilches ha desarrollado una extensa trayectoria artÃstica y pedagógica que ha influido en diversas generaciones de creadores.

Su exposición “El Umbral del Tránsito”, desarrollada junto a Fundación Tarquinia, reúne 53 obras entre xilografÃas, serigrafÃas y grabados en distintos formatos y materialidades, además de la “Carpeta de la Amistad”, integrada por ocho grabados de destacados artistas visuales. Curada por Felipe Mella y Paulina Cubillos, la muestra propone una reflexión sobre la muerte, la memoria y la fragilidad de la existencia.