Sagrario Ortega, Ruth del Moral y Raquel de Blas Madrid, 8 jun (EFE).- Hoy no jugaba el Real Madrid, pero un hombre también vestido de blanco ha conseguido abarrotar el estadio Santiago Bernabéu y poner en pie a sus gradas en el último acto multitudinario del papa León XIV en Madrid, en un encuentro diocesano lleno de emoción, alegría, cánticos, bailes y mensajes de fe. PUBLICIDAD No había contrincante.
Todos jugaban en el mismo equipo del papa, que ha llegado al santuario del fútbol merengue a las 19:25, con algo de retraso sobre el horario previsto, y que ha sido recibido por 80.000 personas con tanta pasión como si el Madrid hubiera ganado la Champions y bajo el grito: "Contigo León, un solo corazón". De todos modos el partido estaba ganado de antemano.
Ya a las tres de la tarde, sacerdotes, monjas, personas de vida consagrada y muchos jóvenes de la cantera diocesana se agolpaban a las puertas de Bernabéu, el estadio del equipo del que se ha confesado seguidor Robert Prevost, que no el papa, porque León XIV "es de todos los equipos". PUBLICIDAD Rezos, plegarias y peticiones se han mezclado con gritos de gol, actuaciones de pop y magia y con una procesión de Semana Santa que ha levantado la emoción, al igual que el 'Himno de la Alegría' cantado por David Bustamante que ha cerrado el encuentro.
La llegada del pontífice ha sido apoteósica y mientras recorría el centro del estadio montado en un carrito de golf eléctrico y besaba a algunos de los asistentes, se coreaban 'vivas al papa' y era recibido por David Bustamante, Daniel Diges y Diana Navarro con el himno creado para esta visita: 'Alzad la mirada'. PUBLICIDAD Un largo aplauso de más de cinco minutos y un 'oé oé' cantado por todas las gargantas del estadio han hecho retumbar al Bernabéu.
El césped del Real Madrid que ha acogido a sacerdotes, coordinadores de consejos pastorales, monjas, jóvenes que se inician en la fe, delegaciones de migrantes y representantes de asociaciones como Cáritas, entre otros, ha sido escenario además de la procesión de la Virgen de la Almudena y del Cristo de Medinaceli, portados a hombros por los anderos de sus cofradías a paso de Semana Santa y bailando a la virgen. PUBLICIDAD Las tallas han salido de dos de las esquinas del campo de fútbol para confluir frente al escenario central y situarse a ambos lados, en una procesión que ha durado siete minutos y ha terminado con la canción 'Ven con nosotros a caminar, Santa María ven'.