Carabineros crea protocolo de persecuciones vehiculares y establece grados de respuesta policial La policía uniformada estableció que serán tres los niveles de actuación para determinar los medios que empleará para detener un vehículo, incluyendo dispositivos para pinchar los automóviles. El grado más alto considera, incluso, el despliegue de medios aéreos y el GOPE.
La noche del pasado miércoles, funcionarios de seguridad municipal de Las Condes detectaron que un vehículo con encargo por robo circulaba por la comuna. Lo anterior derivó en una extendida persecución policial que terminó en La Reina y a la que se sumó Carabineros.
Hechos como este son cada vez más comunes y, por lo mismo, Carabineros ha avanzado en la protocolización de las persecuciones vehiculares, con el fin de reducir los riesgos en los procedimientos tanto para los mismos funcionarios de la policía uniformada, como para civiles. De esta manera, a finales del mes de marzo, el general director de Carabineros, Marcelo Araya, dio luz verde a una orden general en la cual se establece una cartilla -una especie de reglamento simple- para el “inicio de un seguimiento o persecución de un delito en un vehículo motorizado”.
Si bien hasta ahora la policía uniformada igualmente realiza persecuciones policiales, la introducción de este documento estandariza la forma de actuar ante estos procedimientos. Según la misma orden general este reglamento se enmarca en la aplicación de la ley Naín-Retamal, que levanta la responsabilidad de posibles delitos a los funcionarios que actúan en una persecución.
“La aplicación de este procedimiento contribuirá a profesionalizar la conducción policial, limitando persecuciones fuera del contexto delictual y reducir decisiones individuales que puedan incrementar el riesgo de lesiones, daños materiales o afectación a terceros”, asegura el documento, fijando cinco principios rectores de la normativa. La previa Antes de iniciar una persecución, la nueva cartilla de Carabineros establece la regulación de los pasos previos a iniciar el seguimiento.