La cirugía robótica permite realizar intervenciones con gran precisión, cortes pequeños, más seguridad y menos pérdida de sangre, disminución del dolor y una recuperación más rápida para el paciente. Uno de los programas pioneros es el de Clínica Alemana, que comenzó en 2012 como parte de una estrategia para ampliar las posibilidades de las intervenciones mínimamente invasivas.

Hoy contabilizan una amplia experiencia, con más de 5.000 intervenciones. Entre sus principales hitos destacan la primera intervención robótica urológica con puerto único, es decir, con una sola incisión y el primer procedimiento robótico transoral (TORS), que permite operar tumores a través de la boca sin necesidad de abrir la mandíbula, como ocurre en la cirugía tradicional, evitando así un importante trauma quirúrgico y favoreciendo una recuperación sustancialmente más rápida e indolora.

A ello se suman intervenciones de alta complejidad y variedad como resecciones hepáticas y pulmonares, tratamiento de hernias internas y cirugías de múltiples cánceres digestivos, urológicos, ginecológicos, pulmonares y de cabeza y cuello. "Clínica Alemana cuenta con la última generación del robot Da Vinci, correspondiente a su cuarta versión.

Uno de los avances más significativos es la mayor maniobrabilidad que ofrece a los cirujanos. Los instrumentos son más largos y permiten una mayor destreza, posibilitando introducir herramientas de apenas cinco milímetros en espacios confinados, lo que marca una diferencia importante respecto de las cirugías abiertas", explicó el doctor Marcelo Orvieto, urólogo oncólogo del Programa de Cirugía Robótica de Clínica Alemana.

En la actualidad, la cirugía robótica forma parte de especialidades como urología de adultos e infantil, coloproctología, ginecología, otorrinolaringología, cirugía digestiva, hepatobiliar, torácica, de cabeza y cuello, además de ortopedia y traumatología. En esta última especialidad, Clínica Alemana incorporó de manera pionera el robot Mako para el reemplazo de rodillas y caderas, que "se traduce en una menor morbilidad, menos sangrado y una recuperación posoperatoria significativamente más rápida.