El Esplín es el nombre que Inti González le da a su proyecto de investigación e interpretación del tango y diferentes músicas que le circundan por toda América del Sur y Europa Central hacia el puerto de Valparaíso. Por estos días, el puerto está más puerto que nunca y puede instalarse una leve sensación otoñal, acompañada de nostalgia.

Ante el frío y las mínimas ganas de salir de casa, “Sírvase abordar, música a la deriva” invita nuevamente a embarcar, en el marco del Día de los Patrimonios, el sábado 30 de mayo a las 17:00 horas desde el Muelle Prat, para mirar hacia los cerros desde el mar y dejarse mecer por la música y las olas. En Valparaíso se deambula un artista peregrino y soñador que recaló en el puerto y que ha dado un giro a este concepto, nutriéndose e inspirándose en ese sentimiento para su nueva propuesta musical: Inti González y el Esplín.

Esplín o spleen, refiere a la brumosa melancolía; alude a la lejanía y la nostalgia dentro de la ciudad. Remite a estar a la deriva, con un poco de tedio y hastío expulsado por el movimiento de la maquinaria de una civilización, a ese desarraigo constante.

En este caso, a una música que se traduce en varios idiomas. Desde la lancha “La Luchita”, el público podrá escuchar canciones antiguas del mundo compuestas entre los locos años 20 y 50, como tangos húngaros y polacos, fox-trot peruano y colombiano, y valses chilenos y argentinos.

El aprendizaje de Inti se forjó en contacto directo con antiguos cultores y maestros. Integró bandas emblemáticas como Los Trukeros y Juana Fé, participando en varias producciones discográficas, y ha colaborado como músico invitado en grabaciones y giras con Inti Illimani, Nano Stern y los Crack del Puerto, en una tradición que se renueva con el vaivén de las olas.