Tres rondas de ataques en 48 horas. Ese es el balance de la escalada entre Estados Unidos e Irán que sacudió el estrecho de Ormuz este fin de semana, dejando en suspenso las negociaciones de paz que ambas partes habían iniciado hace menos de dos semanas. La Guardia Revolucionaria iraní, el cuerpo de élite del ejército del régimen de Teherán, anunció este sábado que bombardeó posiciones militares estadounidenses en la zona, según informó Diario Financiero.
La espiral comenzó el jueves, cuando fuerzas iraníes atacaron el M/V Ever Lovely, un buque mercante con bandera de Singapur que cruzaba el estrecho de Ormuz frente a la costa de Omán. El Centcom, el Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos con jurisdicción sobre Oriente Medio, calificó el incidente como una "clara violación del alto el fuego" que "socavó la libertad de navegación" en uno de los corredores marítimos más estratégicos del planeta. El viernes por la noche, Washington respondió con bombardeos contra instalaciones militares iraníes en la costa sur del país.
La Guardia Revolucionaria justificó el ataque al buque argumentando que este navegaba por una ruta no autorizada. "De acuerdo con la cláusula 5 del memorando de entendimiento de Islamabad, la organización y el control del tránsito en el estrecho de Ormuz corresponden a la República Islámica de Irán", señaló el cuerpo en un comunicado difundido por la agencia de noticias Tasnim. También advirtió que ante una nueva agresión, la respuesta iraní "será más amplia".
El memorando al que alude la Guardia fue firmado el 17 de junio entre Teherán y Washington para frenar las hostilidades y reabrir el estrecho, paso obligado entre el golfo Pérsico y el océano Índico. Por ahí transita cerca del 20% del petróleo mundial. Desde entonces, ambas partes negociaban un acuerdo definitivo que incluiría también el controvertido programa nuclear iraní.
La disputa sobre quién violó primero el acuerdo revela la fragilidad del entendimiento. Irán sostiene que EEUU incumplió el memorando al permitir que buques navegaran por rutas no autorizadas. Washington acusa a Teherán de usar ese argumento para justificar lo que en la práctica fue el primer ataque militar desde la firma del alto el fuego.
El impacto llegó a los mercados antes de que el polvo se asentara. Wall Street cerró en rojo el viernes, con el índice Dow Jones cayendo un 0,54%, mientras el precio del petróleo subió ante el riesgo de una interrupción del suministro. Para Chile, que depende del mercado global para importar combustibles derivados del petróleo, una escalada sostenida en Ormuz se traduce en presión directa sobre los precios domésticos, algo que ya inquieta a los inversionistas chilenos con exposición a mercados internacionales.
