Una serie de homicidios selectivos, decapitaciones y desapariciones ocurridas en las últimas semanas han marcado la seguridad y el orden público en Cali; además de generar alarma y preocupación por habitantes del centro y el Bulevar del río, lugares donde se ha presentado la mayoría de casos. Según fuentes citadas por El País de Cali, estos hechos estarían directamente relacionados con la reestructuración interna del grupo criminal La Inmaculada y la disputa por el control del microtráfico en sectores estratégicos de la ciudad.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel. El asesinato de Carlos Alberto Delgado Palomino, alias Cajón, el 3 de marzo, en el barrio Centenario, tras salir de un banco, es uno de los episodios más recientes vinculados a esta confrontación.

Se conoció que Delgado Palomino había asumido el liderazgo de La Inmaculada después de la extradición de alias Pipe Tuluá, lo que desencadenó nuevas pugnas internas y alianzas en el mundo delictivo local. Alianzas y disputa territorial La llegada de integrantes de La Inmaculada a Cali respondió, según las fuentes citadas por el medio reseñado, a acuerdos con Andrés Felipe Flórez, alias Chinga Pipe, y el grupo de Martín Bala, con el fin de consolidar el dominio de la zona central.

Esta alianza criminal se enfrenta a otras estructuras que buscan ejercer control en áreas como el Bulevar del río, la Calle de la Salsa, el parque El Triángulo y las inmediaciones del Centro Administrativo Municipal (CAM). En este contexto, otros actores relevantes como Juan Carlos Vacca Castillo, alias Dimax, exlíder de Los R-15, y Jorge Eliécer Domínguez, alias Palustre, antiguo jefe de sicarios de Los Rastrojos, también habrían participado en la disputa, junto a José Miguel Maldonado, alias El Lobo, que desde prisión ha sido identificado como jefe de oficinas de cobro y ha declarado ante la Fiscalía sobre presuntos homicidios ordenados por Diego Marín Buitrago, alias Papá Pitufo, y su hijo Juan Diego Marín.

Un funcionario de un ente de investigación, bajo reserva de identidad, dijo, que “Cali se encuentra en un riesgo absoluto por la concentración de estructuras criminales y las alianzas establecidas para disputar el control en sectores estratégicos de la ciudad; y ni la inteligencia está operando ni la Fiscalía profundiza en sus investigaciones. Se ven muy conformes todos con las capturas de los eslabones bajos de la cadena”, segú citó el medio.