Este miércoles S&P Global Ratings, una de las tres grandes agencias de calificación crediticia, elevó la clasificación de riesgo del Grupo Falabella desde BB+ a BBB -, sumándose a Fitch Ratings que ya había devuelto el grado de inversión en octubre del año pasado. Falabella perdió ese estatus en 2023 ante una situación financiera complicada, y ahora recupera la confianza de los mercados con una mejora que llega en un momento clave para sus ambiciones de crecimiento. Además, el nuevo tramo de calificación se da en un contexto global de revisión de minoristas con estructuras complejas, donde la fortaleza operativa de Falabella y su expansión omnicanal juegan a favor.
La agencia señala que los resultados de Falabella en 2025 superaron sus expectativas, impulsados por un mejor desempeño operativo y pagos de deuda financiera, según consta en el informe de S&P. Los resultados de Falabella en 2025 superaron nuestras expectativas, impulsados por un mejor desempeño operativo y pagos de deuda financiera, indicó la firma. Aun así, advierte que persisten dificultades estructurales del sector minorista, especialmente para los grandes almacenes, y que el camino será45 más prolongado. La lectura de S&P es que las capacidades omnicanal de Falabella y su creciente penetración en el comercio electrónico pueden sostener su posición de mercado en un entorno desafiante.
Para 2026 y 2027, la calificadora espera que Falabella mantenga una inversión de capital en niveles históricos, entre $600 mil millones y $700 mil millones y que sostenga un flujo de caja positivo que permita pagar mayores dividendos. En cuanto al apalancamiento, la agencia prevé que Falabella se mantenga en el rango de 2,0x y 2,5x durante los próximos dos años. En este punto, la dirección de Falabella ha destacado que la mejora en las operaciones y la disciplina en la asignación de capital les permitió recuperar el investment grade por parte de las dos agencias internacionales. El CEO, Alejandro González, apuntó que estas señales respaldan una trayectoria de crecimiento con bases sólidas, y el CFO, Juan Pablo Harrison, añadió que durante 2025 la compañía obtuvo un EBITDA récord de US$2.141 millones, con un margen de 14,6%.
Desde Chile, este movimiento de las agencias de calificación podría traducirse en mayor confianza de inversionistas y, en consecuencia, un acceso más eficiente a financiamiento para Falabella. En una economía como la chilena, donde la empresa tiene una influencia relevante en empleo y proveedores, la recuperación del grado de inversión puede estimular proyectos de expansión y, por ende, generar efectos positivos en la cadena de valor local y en el empleo. Como panorama, el avance refuerza la visión de que Falabella mantiene una propuesta de valor sólida en sus negocios y una generación de EBITDA sostenida en el tiempo, lo que podría traducirse en mayor estabilidad para inversionistas y trabajadores vinculados a la compañía. En resumen, este doble respaldo de las agencias internacionales, junto a una mejora operativa visible, marca un nuevo capítulo para Falabella y para la percepción de su riesgo crediticio a nivel regional.