La República Democrática del Congo (RDC), ubicada justo en el ombligo de África, desempeña un papel clave en la economía mundial gracias a sus recursos minerales,e increíblemente es un país muy importante en la prosperidad de las ventas de automóviles eléctricos. ¿Por qué?

Se estima que RDC posee más de la mitad del suministro mundial de cobalto, un elemento esencial en las baterías que nutren a los vehículos eléctricos y teléfonos celulares. Las reservas de cobalto y otros minerales como diamantes, cobre y oro, deberían convertir a RDC en uno de los países más ricos de África.

Sin embargo, su población se encuentra entre las más pobres de mundo. Para saber más sobre este alucinante país y cómo se trabaja para solucionar algunos de sus problemas, conversamos con Candelas Varela Vázquez, una enfermera española de 47 años que vive desde hace 22 en Kinshasa, la capital, realizando una labor social importante para los congoleños en el Centro Hospitalario Monkole.

Según Candelas, en Kinshasa hay pocas calles asfaltadas, y las que sí lo están son las principales. Casi todo está construido sobre arena y eso trae problemas: hay muchas erosiones y movimientos de terreno.

“Urbanísticamente, Kinshasa es un caos bastante grande y todo eso hace que no haya alcantarillados, no hay recogida de basura y da una sensación de mucha suciedad y desorden”, dijo a El Definido. En el Congo, la gente que puede trabaja y subsiste.